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Desconexión 2.0

No hay Internet#PlayItLoud!

Hoy me asomo por aquí algo tarde, lo sé. Y es que el fin de semana pasado, el señor Wayne y yo decidimos escaparnos un par de días a la sierra Granadina para reunirnos con algunos familiares y desconectar un poco de la rutina. Allá que me fui yo bien preparada, con mi ordenador y mis cacharritos varios para no fallar en la tarea de preparar y programar el post con el que acudir puntual a mi cita de los lunes.

Me olvidaba de un par de detalles. El primero es que por más que nos cueste creerlo, aún hay zonas a las que Internet no consigue llegar, así que después de varios intentos y un par de sofocos por la pérdida de red, al más puro estilo Enjuto Mojamuto, respiré hondo y decidí que la desconexión iba a extenderse también a mi vida 2.0. El segundo detalle era que dicha desconexión virtual se acabaría dando igualmente de manera espontánea, por el paisaje, la compañía y los ratos de reunión alrededor de una mesa, aislados de ese frío polar que hace a tantísimos metros por encima del nivel del mar, sin parar de hablar, reír, comer y beber, sin prestar atención al paso del tiempo, sin saber si eran las siete o las doce de la noche (aún así, reconozco haber salido a desafiar a los muchos grados de menos en un par de ocasiones, para ver si tenía algún email, whatsApp o notificación importante, agitando el móvil en dirección al cielo, que así se cree una que la red llega mejor).

El domingo a medio día, aprovechando que hacía sol y aún podía soportarse el frío, salimos a dar un buen paseo por la zona y quería compartir con vosotros algunas de las fotos que hice durante la ruta. Son un buen puñado, así que os invito a poneros cómodos y a disfrutar de un buen café/té mientras os perdéis conmigo por estos preciosos parajes.

Sierra Granada 1

Sierra Granada 2Nubes y claros. Me vuelven loca los cielos con nubarrones esponjosos de esos que van del blanco más blanco al “gris chaparrón”.

Sierra Granada 12

Sierra Granada 3Caminos infinitos donde tan sólo el sonido del viento, agitando las ramas de los árboles, y los pájaros rompen el silencio. Aire puro para los pulmones, que bastante sufren a diario.

Sierra Granada 4Uno de los puntos de la ruta era visitar estas casas-cuevas abandonadas. No sé si a alguno de vosotros os pasará, pero a mí me fascinan las casas en ruinas, mi cabeza se monta mil películas acerca de quiénes vivirían allí, como sería la vida entonces, que sentirían al recorrer cada una de las estancias del edificio.

Sierra Granada 11

Sierra Granada 5Suelos hidráulicos bonitos que para mi casa los quisiera.

Sierra Granada 6Techo de una de las habitaciones y detalle del mismo en la siguiente foto.

Sierra Granada 7

Sierra Granada 8

Sierra Granada 9

Sierra Granada 10

Espero que hayáis disfrutado del paseo y las vistas hayan compensado las horas de retraso al aparecer por aquí. A veces hay que dejarse ir y tomarse las cosas con calma, que con las prisas se nos escapan muchos detalles.

No me voy sin daros las gracias por la gran participación que está teniendo el sorteo del paraguas y sobre todo por los comentarios tan bonitos que me estáis dejando en los formularios. Gracias de corazón, porque vuestras palabras me dan un buen chute de ánimos para seguir pasando por aquí cada semana. Prometo seguir trabajando mucho para que nunca se os pasen las ganas de pasar de visita. Ya sabéis que las puertas están siempre abiertas.

¡Feliz lunes!

fin post-

De la A a la Z: F de Flores

F de Flores#PlayItLoud!

Hoy toca entrada fotográfica. Ésta es la quinta vez que participo en De la A a la Z, de Miss Lavanda, un proyecto en el que todos los participantes ayudamos a Laura a crear un abecedario de imágenes para todos los gustos.

Creo que tengo una fijación preocupante con las imágenes que elijo para esta iniciativa fotográfica, y es que con eso de que una va por la vida como las locas, cual pollo sin cabeza, cuando se acerca la fecha siempre hecho un vistazo a las fotos que ya tengo, para ver si hay alguna que encaje con la letra que toca, y siempre la encuentro, sí, en el archivo de fotos de Londres… Así que allá vamos. Con la F de Flores.

Londres tiene un millón de cosas mágicas, nunca me cansaré de repetirlo, y entre ellas están los “Flower Corners”, tenderetes que te encuentras salpicados por las esquinas, en plena calle, donde venden flores frescas, combinadas en ramos tan preciosos que es imposible no querer llevarse uno a casa.

En mi primer año en Londres (y de aquello hace ya diez…), trabajé en una cafetería en el barrio de Hampstead (preciosa zona si vais de visita, tiene una de las creperías más famosas de la ciudad y un parque inmenso con unas vistas alucinantes) y justo en la puerta del local se colocaba todos los días un Flowerman que era cliente habitual nuestro, de esos cuyo café sabías preparar sin necesidad de que lo pidiera. Muchas tardes, cuando estaba a punto de cerrar el “chiringuito”, entraba en el bar con los ramos que le habían sobrado y nos los regalaba. Y así me montaba yo en el bus de vuelta a casa, permitiendo al resto de los pasajeros imaginar lo afortunada en el amor que era aquella chica. Recuerdo una noche en la que  mis compañeras y yo nos fuimos de copas al salir de la cafetería, y cargar con el ramo no era precisamente cómodo, así que se lo dejamos al conductor del autobús para que éste se lo regalara a su mujer. Siempre me pregunté si aquel señor habría llegado a casa, ramo en mano, sorprendiendo a su pareja con flores…

Esta foto, en concreto, es del pasado mes de abril, me gustó el juego de capturar el clásico buzón de correo rojo con el puesto de flores en un segundo plano y el suelo mojado por la lluvia en uno de esos típicos días londinenses. Espero que os guste y os invito a pasar por el blog de Laura y visitar las aportaciones del resto de los participantes, seguro que hay más de una que os conquista.

Yo os espero aquí el viernes con más ilustraciones e historias. Hasta entonces, podéis comentar y compartir tanto como queráis, a mí me haréis bien feliz.

Que paséis un día genial.

fin post-

Dejarse llevar

azulejos#PlayItLoud!

No sé si os pasa, pero a mí, a veces, me cuesta mucho decidir qué os quiero enseñar, de qué voy a hablar o qué quiero dibujar. Mi cabeza puede tantear alrededor de las mil ideas por día, porque no para, pero muchas son fugaces cual estrellas, otras rozan el límite de lo absurdo y las hay también bastante flojas. Cuando aparece una que me gusta mucho, suelo abrir la aplicación de notas en mi móvil y la apunto. A veces consulto la lista y según el grado de inspiración voy dándoles vida. Hay días que salen muy bien y otros en que algunas se convierten en ideas descartadas.

Pero también me pasa que hay momentos en los que no quiero pensar, en los que no me apetece darle demasiadas vueltas a ninguna posible idea brillante. Entonces suelo sentarme delante de la libreta o la tableta y tonteo. Dibujo cosas que borro al momento, otras que medio termino, pero descarto, y a veces surgen algunas que me sorprenden gratamente y me hacen darme cuenta de lo bien que me ha venido ese ratito de dejarme llevar.

La de hoy es una de esas minicreaciones que surgen en esos momentos de standby mental. Viene motivada por mi pasión por los azulejos y baldosas hidráulicas. Me topé con muchos en mi viaje a Estambul y hace un par de semanas hubiese pagado por llevarme un panel de muestras que tenían expuesto en el Leroy Merlín (os lo enseñaba aquí) de tan bonito que era. Sueño con ganar un Euromillón y comprarme una casa cuyos suelos poder llenar de baldosas de este estilo, como los del Vacaciones Cocktail Bar de Madrid, que las chicas de Bonitismos nos enseñaban en este post (por cierto, para mi próxima visita a Madrid, me lo apunto). Y ya por fantasear, qué genial sería poder crear yo misma los diseños de cada baldosa, o los de los azulejos del baño. Iba a tener la casa más preciosa del mundo mundial.

Ya veis, a veces sólo tienes que dejarte llevar, sin pensar demasiado, para soñar un poquitín a lo grande y acabar dando con una idea bonita, de esas que encajan bien en el post de los viernes.

Y a vosotros, ¿con qué os gusta tropezaros cuando os dejáis llevar?

¡Feliz viernes!

P.D. Canciones bonitas para el fin de semana, hoy os dejo con Jont. Dadle al play y subid el volumen.

fin post-

De la A a la Z: E de Espectacular

Espectacular (Londres)#PlayItLoud!

Hoy, para empezar bien el lunes, os invito a asomaros conmigo a una ventana con vistas de las que quitan el hipo. Lo que vemos a través de ella empieza con la E. E de Espectacular, que no de espectáculo, y es que este último no siempre se merece ese calificativo, aunque derive de su propia familia.

Existen mil rincones que pueden ser descritos como espectaculares, Para mí el de la foto es uno de ellos. Si aún no lo habéis reconocido, es parte del paisaje londinense del que puedes disfrutar si paseas por el Riverside, a orillas del Támesis. Y qué mejor estampa que la que le otorga un cielo nublado (más inglés, imposible).

El Puente del Milenio, todo acero, tan futurista, en contraste con los edificios que se extienden en cada una de las dos orillas que esta construcción une desde el año 2000, tan clásicos y fieles a sus fachadas originales. Destaca la Catedral de St Paul, uno de los edificios más fotografiables de la ciudad, que ya para mí era mágico, antes de pisar suelo inglés, gracias a Mary Poppins y su anciana de las palomas (los clásicos de Disney, una de mis grandes debilidades).

Éste es uno de los paseos que más me gusta de Londres y un imprescindible cada vez que visito la ciudad desde que me marché de allí. Recorrerlo a pie, desde el Tower Bridge a la Catedral de Westminster, despacio, sin ninguna prisa y en buena compañía, hacer parada el la Tate Gallery (obligatorio subir a su cafetería, desde donde podréis visualizar la estampa completa desde las alturas) o sentarse en uno de los bares a la orilla del río y disfrutar de una buena pinta (hay uno en el que, si hace frío, te dan mantas). De todo esto ya os hablé yo en su momento en esta entrada (es lo que pasa por hablar tanto, que al final una se repite…).

Con este post participo, una vez más, en la iniciativa fotográfica De la A a la Z, de Miss Lavanda. Vuelvo a tirar de archivo, pero con eso de que nunca escribí el post de mi última visita a Londres, tengo un montón de fotos preciosas que enseñar (algún día me mandaréis a la porra por dar tanto la lata con esta ciudad…). Podéis ver las fotos de los demás participantes aquí.

Puertas de colores (Londres)“Bonus track”: puertas bonitas de una misma calle en el barrio de Angel

Que paséis un gran lunes con vistas espectaculares.

¡Hasta el miércoles!

Proyecto de la A a la Z: D de Diversión

D de Diversión

#PlayItLoud!

Hoy vuelvo a participar, por tercer mes consecutivo, en la iniciativa fotográfica De la A a la Z de Laura, aka Miss Lavanda. Esta vez, además, he conseguido no dejarlo para el último día como venía haciendo. La letra para septiembre es la D, y llevaba ya un tiempo dándole vueltas a qué podría ser fotografiable con la letra D: dedos, dudas, dormir, despertar, delicias… Se me venía mucho y, a la vez, muy poco a la cabeza. Enfocaba y disparaba, pero la cámara no me regalaba ninguna imagen que consiguiera enamorarme.

Hasta que el otro día, mientras buscaba unas fotos en el ordenador, me tropecé con ésta y lo tuve claro: D de Diversión. Me había propuesto no tirar de archivo, pero la sonrisa que me arranca esta imagen, cada vez que me cruzo con ella, fue más fuerte, y decidí que tenía que compartirla. Me encanta esta foto porque en ella capturé un momento de felicidad, de esos de los que no eres enteramente consciente mientras lo vives, pero que te dejan con esa paz y esa tranquilidad que te hace darte cuenta de que ya lo has añadido a la mochila de los recuerdos bonitos.

Fue en mi último viaje a Londres, allá por abril, y llevábamos muchísima prisa, porque estábamos a punto de perder el tren que nos llevaba a la otra punta de la ciudad, donde celebrábamos la fiesta de cumpleaños sorpresa de esa chica que salta en la foto, que oponía resistencia y se negaba a obedecer órdenes la muy cabezota (serlo tanto y a tu manera es otra de las cosas que te hace única, amiga mía). Pero cuando me topé con este viejo y precioso pub abandonado, convertido en una obra de arte urbano, una explosión de colores en medio de un día tan gris, paré un momento para hacerle una foto y de pronto todos nos olvidamos de las prisas, yo enfocaba y disparaba y ellos saltaban de un lado para otro, como niños que se divierten, dándole aún más color a la estampa.

Después de aquel momento, que no llegó a durar un minuto, todos volvimos a la carrera, para llegar a la estación antes de que saliera aquel tren, que, muy por los pelos, conseguimos coger.

Y es por eso que esta imagen simboliza para mí la diversión, la espontaneidad, el impulso y ese instante que hace que cuatro personas sintonicen la misma frecuencia en un mismo momento para olvidarse del mundo y sonreír (aunque yo no pudiera saltar haciendo la foto).

Espero que os guste y haya sido capaz de transmitir un poquitín la sensación de felicidad que me regala este momento, hecho eterno gracias a la fotografía, que al fin y al cabo es la magia que Laura pretende que capturemos con este abecedario fotográfico. Así que os invito a pasar por su blog y descubrir al resto de los participantes.

Nos leemos el viernes, hasta entonces, ¡divertíos!

fin post-

Proyecto de la A a la Z: B de Ben’s Cookies

B de Ben's Cookies

#PlayItLoud!

La fotografía es una de mis asignaturas pendientes, lo reconozco. Allá por 2008, me compré una Canon preciosa que a día de hoy aún me mira muerta de risa desde el rincón del armario donde la guardo. Vivía en Londres y en una de mis crisis de esas de no saber qué quería ser de mayor, se me ocurrió que quizás podría complementar mi estudios de periodismo con la fotografía. Hice un curso que me sirvió de poco y salí a dar cuatro paseos con la cámara, pero aquello no cuajó.

Aún así adoro hacer fotos, y mi móvil (por mucho espacio que tenga) anda siempre fatal de memoria por culpa de las más de dos mil imágenes que puedo llegar a acumular en su carrete (aquí no exagero). Doy gracias a los avances tecnológicos que me permiten capturar momentos bastante decentes con la cámara de mi smartphone, juro amor eterno al formato Instagram y mantengo altas las esperanzas de coger un día mi réflex por los cuernos y aprender a hacer cosas bonitas con ella.

Este mes me he propuesto participar en el Proyecto de la A a la Z, una iniciativa fotográfica preciosa que Laura, de Miss Lavanda, inició el mes pasado (con la letra A, a la que llegué tarde, así que comienzo por la B, a la que llego por los pelos, porque acaba hoy…). Y para estrenarme (por ser mi primer mes, he tirado de hemeroteca, pero prometo cambiar eso a partir de la C), he elegido precisamente una foto de mi última escapada a la cápital inglesa (aún os debo un post por aquello). Ese momento casi mágico que uno vive al zamparse una de las deliciosas galletas de Ben’s Cookies. Si habéis pasado por allí, quizás las conozcáis, si no, apuntadlo y aseguraos de que hacéis parada en una de sus tiendas cuando tengáis la ocasión.

Son unas galletas enormes (como podéis ver en la foto), de forma y tamaño irregular (no hay dos iguales), que se venden al peso y aún conservan el calor de haberse cocinado en el horno. Aquel día, después de llevar toda la mañana recorriendo mi Londres favorito, saturando mi teléfono con un millón de fotos (ya os lo he dicho) y aliviando la nostalgia que me produce estar lejos de esa ciudad demasiado tiempo, me regalé una con chunks de chocolate negro (ummmmm…) a mi paso por Covent Garden (que es ese lugar que puede apreciarse detrás de la súper-galleta). Deliciosa. Y os lo dice alguien que no se pirra por lo dulce, pero hay cosas a las que una no puede resistirse…

Espero que hayáis disfrutado de este instante, breve pero bien dulce. No me voy si antes invitaros a pasar por el blog de Laura (aquí) y así conocer al resto de los participantes de este pequeño gran proyecto que de aquí a la Z será multitudinario, ya veréis.

Que paseis un gran día :)

fin post-

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