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ilovemyiphone rs#PlayItLoud!

Lo confieso: soy adicta al móvil. Muy adicta. Adicta nivel ‘quítenle a la chiquilla el dichoso telefonito durante un par de días a ver si se le pasa’. Yo, que fantaseo con escaparme a un pueblo recóndito del norte (cualquiera en Asturias me vale), donde cobertura y wifi sean palabras desconocidas, pero que ni al baño sé ya ir sin el móvil.

El señor Wayne me lo dice y yo se lo niego, pero con la boquita pequeña, muy pequeña. Estoy leyendo una noticia… Y tengo la osadía de mentir como una bellaca mientras actualizo Instagram y Facebook para ver si tengo algún nuevo like. Me tumbo a ver Top Chef y cualquier programa de politiqueo con un ojo en la tele y otro en Twitter y sin enterarme bien ni de una cosa, ni de la otra. Pierdo el hilo de la película porque no puedo esperar a que acabe para buscar en wikipedia cuántos años tiene la prota o en qué otra película he visto yo a ese que hace del novio de la hermana.

Me dan mini-síncopes cuando pienso que he perdido el móvil (a veces incluso llevándolo en la mano) y mucho me temo que no sabría volver a adaptarme a la vida antes del Whatsapp. Qué sería de mí sin esa inmediatez y esos gritos de auxilio a los que algunos de mis caritativos amigos responden de forma casi inmediata. Cómo podría yo vivir sin enviar mil y una fotos al día (que una imagen vale más que mil palabras) y sin fotografiar todo aquello que me inspira hasta llenar el carrete con tres mil fotos y que el teléfono me diga que ya no más.

Soy adicta. Muy adicta. Y debería ponerme reglas. Dejar el móvil en la habitación cuando me levante por las mañanas y bajar a desayunar sin haber consultado ni una sola de mis notificaciones. Darle vidilla a mi memoria y recordar el nombre de ese actor sin tener que tirar de la wikipedia. Disfrutar de los míos plenamente sin distracciones virtuales y sin que un dichoso mensajito se alce vencedor de mi atención. Contarle las cosas importantes a mis amigas con un café delante y no a expensas de que nos confirme el doble check.

Y aunque mal de muchos sea consuelo de tontos, me consolará saber que no estoy sola. Así que contadme, ¿cómo os va a vosotros con todo esto del móvil? Yo prometo intentar desengancharme, pero si tenéis algún truco o consejo que podáis compartir, serán muy bien recibidos.

* Editado

En uno de esos ratitos de procrastinación de los que tanto me gusta disfrutar, he convertido la ilustración de esta entrada en un fondo de pantalla para el móvil. Os lo dejo aquí por si os apetece usarlo y hasta regalarlo. Para haceros con él, sólo tenéis que hacer click en la imagen y después guardar. ¡Listo para usar!

fondo-móvil cpyc¡Llévame a tu móvil!

¡Y aquí os dejo una foto para que veáis lo bien que queda!

salva-pantallas

¡Espero que os guste! :)

fin-post3

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